Veinticinco años de investigación, y una gran cantidad de determinación, ha convertido el sueño de crear una pastilla de insulina en realidad. El reto es que la insulina, una hormona que ayuda a controlar los niveles de glucosa en el cuerpo, deja de funcionar en el sistema digestivo, haciendo que la absorción de insulina en la circulación de la sangre sea débil, es por eso que imaginar la pastilla de insulina es difícil. Sin embargo, Oramed Pharmaceuticas, la compañía que fundó Nadav Kidron (hijo de la Dra. Miriam Kidron de Hadassah) en el 2005 para comercializar la investigación de su madre, está ahora en la Fase I de pruebas clínicas en Hadassah para lo que promete ser la primer pastilla de insulina en el mundo para tratar la diabetes de tipo 2.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número de personas que sufren de diabetes a nivel mundial es de 200 millones, y predice que este incrementará a 370 millones para el 2030. De este número, el 90% tiene diabetes del tipo 2.

“Una vez que los pacientes visitan al doctor por los niveles altos de glucosa en la sangre, es solo cuestión de tiempo para comiencen a tomar el medicamento”, dijo el Sr. Kidron, Director Ejecutivo de Oramed. El medicamento compensa la insuficiencia de producción de insulina en el cuerpo, ocasionando que el páncreas trabaje más. Pero esto hace que trabaje de más un sistema que de por si no está trabajando bien, y al final del día, el páncreas no puede seguir. Gradualmente el páncreas pierde su habilidad de producir insulina, ahí es cuando se requieren las inyecciones.

El beneficio de la cápsula de insulina de Oramed es que es una pastilla de gel, fabricada especialmente para proteger la insulina de los efectos destructivos de los jugos gástricos. La insulina se va directamente al hígado, el cual la guarda y controla la dosis que se destina para el cuerpo.

El Sr. Kidron explicó: “Cuando se inyecta insulina esta se va directamente a la sangre y el hígado no tiene control sobre ella. En nuestro caso, el hígado solo suelta la cantidad necesaria que requiere el cuerpo. Nuestra insulina complementa la insulina que el cuerpo produce naturalmente, para que el paciente nunca se tenga que volver dependiente; imita los aspectos fisiológicos de la insulina. Es una verdadera revolución”.

Oramed cree que la cápsula puede reemplazar el medicamento actual que se utiliza para la diabetes de tipo 2, en las primeras fases de la enfermedad para preservar y mejorar la función del páncreas e hígado. “Esperamos que ya no se tengan que aplicar las inyecciones de insulina debido a que la pastilla ayude a controlar los niveles de insulina por el resto de su vida”, dijo él.

Si los resultados de la primera fase de los estudios clínicos son tan buenos como esperamos que sean, “dentro de tres años tendremos el producto en el mercado funcionando”, dijo. Este es un periodo de tiempo corto para desarrollar el producto y sacarlo al mercado.