En un artículo reciente de *Ynet News*, el Dr. Yuval Tal, director de la Unidad de Alergia e Inmunología Clínica del Hospital Hadassah Ein Kerem, relata la extraordinaria historia de un paciente con mieloma múltiple cuyo dolor debilitante y picor intenso persistían a pesar de años de tratamiento.
La mayoría de los tratamientos convencionales habían fracasado, pero el Dr. Tal creía que debía existir otra posibilidad. «El fracaso de los tratamientos estándar no significaba que se hubieran agotado todas las opciones», escribió.
El Dr. Tal y su equipo investigaron el mecanismo biológico que provocaba los síntomas del paciente. Esto llevó al Dr. Tal a recomendar el omalizumab, una terapia con anticuerpos utilizada habitualmente para tratar alergias graves y el asma. Pocas semanas después de recibir tres inyecciones, el dolor y el prurito del paciente mejoraron drásticamente, lo que le permitió dejar de tomar gran parte de su medicación para el dolor y recuperar su calidad de vida.

El tratamiento cambió la situación del paciente por completo. Antes de acudir a Hadassah Ein Kerem, había comprado un billete a Suiza para someterse a la eutanasia asistida por un médico. Tras el éxito del tratamiento en Hadassah, rompió el billete.
«El sistema inmunitario está lejos de comprenderse por completo y aún guarda muchos misterios», escribió el Dr. Tal. «Pero a medida que los investigadores descubren más sobre cómo se comunican las células inmunitarias y cómo mecanismos compartidos conectan enfermedades aparentemente distintas, surgen nuevas opciones de tratamiento y, con ellas, nuevos motivos para la esperanza».