Shmulik y Esti Eisenberg, de Lod, investigaron a fondo las salas de parto fortificadas en Israel antes de elegir sin dudarlo el Hospital Hadassah Ein Kerem.
“La protección completa de todas las salas de parto de Hadassah en condiciones seguras fue nuestra principal preocupación estos días, y a pesar del viaje, decidimos dar a luz en Ein Kerem. La información sobre la protección complementó las recomendaciones que recibimos, y sin duda fue la mejor opción”, relata Esti sonriendo.
“Di a luz a nuestro hijo, que es esperado en casa por cinco hermanos, en un parto de ensueño”, dice.
“Todo el personal fue increíble, desde Tami en la recepción de maternidad hasta Tal en la sala de partos, quien acompañó todo el parto con calma, amabilidad y serenidad”.




