La situación de los cuatro soldados aun hospitalizados por el ataque terrorista del 8 de enero en Jerusalén está mejorando en el hospital Ein Kerem de Hadassah. Varios han sido operados por el equipo de ortopedistas de Hadassah después de que el conductor del camión de plataforma los golpeó a gran velocidad.

“Estamos tristemente experimentados en estas lesiones terroristas”, dijo el Prof. Rami Moshieff, experto internacional en trauma ortopédico y ex presidente de AOTrauma, la asociación europea de trauma. El setenta por ciento del trauma del terrorismo requiere intervención ortopédica. El Prof. Moshieff es a menudo consultado por expertos en el extranjero sobre la mejor manera de tratar a aquellos que han sido heridos por bombas y vehículos.

Entre los muchos que han visitado a los soldados está Shuki Gilboa, quien a principios de este año perdió un ojo mientras luchaba con el terrorista que asesino a Hallel Yafe Ariel, de 13 años, en su cama en Hebrón. Lirón, de 23 años, un oficial de la base de entrenamiento donde estaban los soldados, dijo que le animaron a reunirse con Gilboa. Dijo Gilboa: “Vengo con sentimientos encontrados: tristeza por lo  que los demás tendrán que superar, y felicidad de poder devolver parte del calor y aliento que me dieron cuando era paciente en Hadassah.”.

En la foto: Liron y Shuki Gilboa.

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