¿Qué niño de tres años querría que lo lleven al quirófano en la cama de un hospital si en cambio él pudiera llegar en su propio automóvil de rueditas?

“La cirugía no es divertida, pero no hay ninguna razón para que el viaje al quirófano no pueda ser”, comenta el Dr. Rely Alon, Director de la División de Profesiones de Salud y Enfermería del Centro Médico Hadassah.

La enfermera y su mamá (Nadine Synett) acompañan a Dan a la sala de operaciones

Dan Synett es el primer niño en llegar al quirófano en el nuevo automóvil de paseo de Hadassah. Este no es el primer viaje de Dan a la sala de operaciones de Hadassah. “Dan nació con un defecto congénito en el sistema urinario que afecta los riñones y la vejiga”, explica el Dr. Guy Hidas, Director de Urología Pediátrica de Hadassah. “En casos graves”, dice, “este defecto conduce a insuficiencia renal y requiere diálisis y un trasplante de riñón”.

Dan nació por cesárea de emergencia solo a las 31 semanas de gestación. Sus posibilidades iniciales de vivir una vida sana eran escasas. Cuando Dan tenía solo unas semanas, se sometió a su primera cirugía. “Este, sin embargo, debería ser el último”, dice el Dr. Hidas.

“Como padres primerizos, no teníamos idea de cuán bajas eran las posibilidades de supervivencia de Dan”, relata Nadine Synett, la madre de Dan. “Estoy muy agradecida por todo lo que hizo Hadassah para salvarlo”.

La Sra. Synett agrega, “Dan recibió una excelente atención en Hadassah. Ir a la sala de operaciones en un auto definitivamente hizo que toda la experiencia fuera aún mejor “.