Niño de 8 años y medio sufre quemaduras graves tras ingerir una pila de botón; salvado mediante cirugía de urgencia en Hadassah.
Un juego infantil derivó en dos cirugías de urgencia en el hospital Hadassah Ein Kerem, las cuales salvaron la vida de un niño de ocho años y medio de Jerusalén que había ingerido una pila de botón.
«La ingestión de una pila de botón se considera una de las emergencias más peligrosas en pediatría», subraya el Dr. Mordechai Slae, gastroenterólogo pediátrico de Hadassah.
«A diferencia de la ingestión de una moneda u otros objetos pequeños, una pila de botón no es peligrosa solo porque pueda obstruir el tracto digestivo», explica. «Cuando se queda alojada en el esófago, genera una reacción química local capaz de provocar una quemadura profunda en muy poco tiempo».

Gracias a la rápida reacción de sus padres y a la atención inmediata del equipo médico, el incidente concluyó sin la tragedia que podría haberse producido.
En la sala de urgencias de Hadassah, el Dr. Slae instruyó al personal, en las etapas iniciales, para que le dieran miel al niño hasta que se le extrajera la pila. «Administramos 10 mililitros de miel cada 10 minutos», explica. «La miel neutraliza el pH de la pila y reduce el riesgo en los momentos críticos».
El niño, que sufría un fuerte dolor en el pecho, fue trasladado de urgencia al quirófano para someterse a la primera operación, durante la cual se le extrajo la pila del esófago.
Sin embargo, continúa el Dr. Slae, «incluso después de extraer la pila del cuerpo, el peligro no desaparece por completo. El daño tisular puede seguir progresando durante días o incluso semanas. Por ello, los niños que han sufrido un incidente de este tipo requieren un seguimiento médico estrecho, incluso tras recibir el alta hospitalaria».
Tras la extracción de la pila, el niño se sometió a otra intervención quirúrgica destinada a prevenir una de las complicaciones más graves de la lesión.
«En casos de quemaduras graves como la que él sufrió, el esófago puede perforarse hacia la aorta», explica el profesor Alain Serraf, director del Centro de Cirugía Cardíaca Pediátrica del Hospital Hadassah Ein Kerem, quien realizó la segunda cirugía de urgencia junto con los doctores Soslan Urtaev y Esther Leah Arfi Levy, especialistas en cirugía cardíaca pediátrica. «En tales situaciones, el riesgo para la vida del niño es muy elevado».
Mientras su hijo se recupera, los padres reflexionan: «Si nuestra historia logra que tan solo un padre mantenga las pilas fuera del alcance de los niños, o que un niño comprenda que no debe llevarse las pilas a la boca, entonces habremos cumplido con nuestra parte».
El personal de Hadassah recalca que, ante la sospecha de ingestión de una pila de botón:
- Acuda de inmediato a urgencias. No espere a ver si se expulsa por sí sola.
- Un diagnóstico rápido, las radiografías adecuadas y un tratamiento urgente son los factores clave para prevenir complicaciones graves e incluso salvar vidas.