Los avances no se limitan a la robótica y la inteligencia artificial. En la primera ceremonia de entrega de premios del «Año de la Innovación» de la Organización Médica Hadassah (HMO), la dirección del hospital puso el foco en otra fuente: las personas que trabajan a diario en los hospitales de Hadassah.

Directivos y profesionales clínicos celebraron 128 propuestas surgidas de los propios empleados, diseñadas para mejorar la atención al paciente y la eficiencia hospitalaria. Las ideas provinieron de trabajadores de toda la HMO que conocen de primera mano las necesidades cotidianas de los pacientes y el funcionamiento del hospital.

«Estos avances no podían surgir de una torre de marfil, sino de quienes afrontan los desafíos directamente», afirmó Dalia Itzik, presidenta de la Junta Directiva de la HMO. «La innovación en el ámbito médico ya no es un lujo, sino una necesidad».

Cabe destacar que el 42 % de las 128 propuestas provinieron del personal administrativo, y no del clínico. El director general de la HMO, el profesor Yoram Weiss, señaló que la variedad de ideas demuestra que la innovación significativa puede hallarse tanto en mejoras cotidianas como en avances médicos revolucionarios.

«Ya no se trata solo de protones y terapias CAR-T, sino de todos los elementos de la vida hospitalaria», dijo el profesor Weiss. «Esto es solo el comienzo».

Tres proyectos destacados recibieron los máximos honores durante la ceremonia:

  • La solución *Bondchair*: ¿Cómo trasladar a una madre y a su recién nacido al mismo tiempo? La partera Shira Berkovitz Alshech diseñó una silla de ruedas especializada que incorpora un «nido» integrado para el transporte del bebé. Diseñada para eliminar los riesgos y las complicaciones de los traslados en la planta de maternidad, garantiza el vínculo continuo entre madre e hijo, la privacidad y el aislamiento acústico y visual.
  • *ED QI 360*: Un sistema nervioso digital para el servicio de urgencias, impulsado por un único «cerebro digital». Cuenta con un centro de control en tiempo real para equilibrar el flujo de pacientes, una interfaz móvil ágil para notificar al instante incidentes que estuvieron a punto de causar daños (*near-misses*) y alertas inteligentes proactivas para detectar cuellos de botella en el sistema antes de que se agraven.
  • «*Now What?*» (¿Y ahora qué?), de Lori Sloman: Un sistema de coordinación basado en inteligencia artificial, creado para transformar instrucciones médicas complejas posteriores a un procedimiento en un plan de acción claro y personalizado. La herramienta ayuda a los pacientes a gestionar de forma autónoma el seguimiento médico, las citas y las derivaciones tras recibir el alta hospitalaria.

Un marco estructurado respalda esta cultura de creatividad, facilitando que las ideas prometedoras pasen de la fase de concepto a la de desarrollo y, potencialmente, al escenario mundial. El profesor Chaim Lotan, director de innovación de HMO, lidera el programa «Año de la Innovación».

«La visión detrás de esta iniciativa era vincular la excelencia clínica y la excelencia en investigación con una manera de fomentar la creatividad, el pensamiento creativo y la forma en que integramos estos elementos», señaló el profesor Lotan.

Varias de las ideas presentadas por los empleados ya han sido remitidas a Hadasit —la empresa de transferencia tecnológica de Hadassah— para evaluar su potencial de patentabilidad.

El programa contó con el respaldo de una generosa contribución de 150.000 dólares del Fondo Renee Kaplan Brodsky, canalizada a través de Hadassah (la Organización Sionista de Mujeres de Estados Unidos).

Al reflexionar sobre la labor innovadora que se desarrolla en todo HMO, Rhoda Smolow, expresidenta nacional de Hadassah, expresó el sentir general de la jornada: «Estamos totalmente comprometidos con todo lo que ustedes hacen».
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